RIFT – El nacimiento del Culto Aelfwar

La Casa Aelfwar era antiguamente la familia gobernante de los Altos Elfos en RIFT, la cual tenía la intención de preservar la belleza de las tierras de Telara. Pero entonces llegaron los Rifts, y la casa Aelfwar se apartó a un lado mientras los Altos Elfos marcharon a la guerra. A su vuelta, los Altos Elfos se encontraron con que la Casa Aelfwar se había comprometido con Greenscale. Antaño nobles y misericordiosos, se habían convertido en salvajes terroristas, y su líder Prince Hylas (el Principe Hylas) era ahora un peón sin complejos del Dragón verde.

Lee sobre la trágica caída de la Casa Aelfwar en la última entrada de la historia de RIFT de la mano de Trion Worlds.

RIFT – Drowning in Snow, Parte 3:

Uriel se sintió perdida en el bosque de cascadas, el rápido discurrir del agua sólo se rompió cuando aparecieron los tentáculos dentados de los Rifts. Los monstruos cayeron de la salina cascada, o se arrastraban desde las profundidades –no habría sabido distinguirlo–.

Uriel se puso en guardia, con los copos de nieve cayendo sobre espalda. Junto a ella, Kira saco su daga secundaria y se la tendió.

–¿Puedes luchar? –le pregunto la Kelari.

–No, pero tengo mi báculo preparado. –Uriel le dedico una sonrisa tonta, rebelando su báculo de teca pulida.

Kira giró la mirada.

–Cúbreme y no te alejes. Intentaremos adentrarnos.

Con los cuchillos en sus costados, esprintó hacia un lugar donde las aguas de los dos Rift de agua aún no se habían unido.
Uriel la siguió. Con sus manos convocó a la Muerte mientras corría. Fuerzas entrópicas acudieron a sus dedos como jóvenes anguilas, las cuales lanzo cual dardos mortales hacia los Sobeks que iban hacia Kira desde uno de los Rifts y a los Cephalons que apuntaban con sus hechizos desde el otro. Los tentáculos de los Cephalons dejaron de sujetarlos al suelo, y cayeron en el gorgoteo del agua. Los olores de cuero mohoso y pescado podrido llenaron el aire.

Kira siguió adelante, acabando con los invasores rezagados hasta que otro Deep One dio un pisotón en frente de ella. Sin detenerse, Kira consiguió contar la parte trasera de su rodilla, inyectando veneno corrosivo en la herida. Lentamente el Deep One cayó sobre la Kelari, la cual, de un salto le desgarro el pecho hasta la garganta, desvaneciéndose otra vez antes de que la sangre salada pudiera manchar sus vestiduras de cuero.


Kira reapareció detrás de Uriel, rajando a un Cephalon que se le venía encima.

–Vigila. Sólo tienes una vida.

–¡Siempre puedo robarles la suya! –dijo Uriel alegremente, lanzando sobre la nieve un monstruo del culto Abyssal agonizante.

A Kira se le desdibujó la sonrisa de la cara y con ello hizo regresar la seriedad.

–Concentración. Sigue moviéndote.

Cabizbaja, guardándose la rabia para ella, siguió la estela sangrienta de Kira.

Rechinó los dientes brillantes contra su piel violeta, arrancó a la Muerte de su plano y la lanzó sobre el enjambre de monstruos. Algunas veces Kira se tele transportaba sobre un grupo de monstruos para encontrárselos gritando en agonía sobre una sepultura de putrefacción.

Pero los monstruos seguían viniendo, y el agua con ellos, agua salada que se comía la nieve por donde pasaba, mientras Kira y Uriel la atravesaban con el lodo hasta los muslos, luchando desesperadamente para llegar a tierra seca. Finalmente, se encontraron rodeadas por todos lados, y Kira no podía tele transportarse por el miedo de dejar sola a Uriel y que fuera arrollada.

Los invasores se arremolinaban alrededor de ellas como un remolino alrededor de un barco.

Un Sobek se abalanzó, chasqueando sus fauces de cocodrilo mientras alzaba su espada curva. Uriel salto hacia a un lado, lanzando un rayo de podredumbre desde su báculo el cual terminó haciéndole un agujero en el estómago. Pero Uriel había saltado demasiado alto y aterrizo en la nieve, donde unos tentáculos la agarraron por los hombros y la arrastraron de nuevo hacia la multitud. Los horrores nadaron hacia ella con sus ojos negros de tiburón  y sus mandíbulas babeantes y lo peor de todo, con sus cuchillas intentándola golpear.


Entonces Kira apareció y cayó encima del Cephalon que había atraído a Uriel con sus tentáculos, rajando su garganta escamosa. Se dio la vuelta y cargo contra la multitud, asestando golpes con su hoja salvajemente, y le hizo suficiente espacio a Uriel, para que lanzara una ola de calor a los monstruos. Pero más monstruos aparecieron y se echaron encima de ellas, e incluso Kira no tuvo espacio para moverse. Uriel escucho como Kira chillo cuando un Seacap le mordió en el muslo. Dio un golpe con su báculo para librarla de él, y el bicho salió volando con un trozo de piel entre sus fauces. Todo el cielo estaba lleno de Rifts de agua y Uriel se sintió como si se ahogara, arrastrada por monstruos de las profundidades.

Entonces sonó un cuerno, alto y claro en el aire salado. Uriel se dio la vuelta para ver a lo lejos a un soldado hacerlo sonar en frente de un batallón de soldados. Con sus armaduras de placas y sus capas de piel ondeando al viento, se lanzaron contra las líneas de los invasores, mientras luchaban portando el estandarte de los Icewatch, para llegar al lugar donde se encontraban las dos Defiant. A continuación una piedra lanzada desde una honda, golpeo en un costado de la cabeza de Uriel.

–¡No! –Escuchó decir a Kira, de forma muy lejana en la oscuridad.

Mientras aplicaba veneno en sus dagas, Kira bajo las escaleras. Sabía que en todo Chancel of Labors –La Fortaleza de los Icewatch– Uriel sólo podía estar en la librería, rodeada por la calidez de los antiguos pergaminos. Y ahí estaba ella sin lugar a dudas, yendo de estantería a estantería, devorando libros, memorizados en segundos, mientras los apilaba en una mesa de mármol.

–Buena librería, –menciono Kira. No le gustaban las conversaciones formales pero después del derramamiento de sangre que había sucedido unas horas antes, tenía que hablar sobre algún tema. Aun así, bajo tierra y rodeada por piedra, puedo oír el rugir del agua y el clamor de la batalla no muy lejos de los muros.

–¿Qué tal están las cosas ahí fuera? –preguntó Uriel. Kira suspiro.

–Feas. Por cada Rift que cerramos, dos más se abren. A menos de que lleguen más Ascended, Iron Pine será un pantano al medio día.

Uriel asintió pero no dijo nada, así que Kira pregunto.

–¿Has encontrado algo útil?

–Algunos extractos de Luxury of Trust  pero no el libro en sí. El bibliotecario dice que nunca han tenido ninguna copia. –Dijo Uriel.

Kira se encogió de hombros, mirando  un diagrama  que representaba el mismo círculo Abyssal  que había sido grabado en la cabina de Shiyessa Wohab para invocar el primer Rift de Agua.

–Bueno, es un libro poco común.

Uriel lanzo un volumen a Kira, un tomo del inventario de la librería, lleno de polvo por el desuso.

–No tan poco común para la mejor librería al norte de Meridian. –Señaló a una entrada que había sido rápidamente tachada con tinta en lugar de carbón: “The Luxury of Trust, Autor Desconocido, hacia adelante Imperio Eth”.

–Y mira.

Uriel puso un trozo de sourcestone encima de la página,  dejando al descubierto un garabato antes invisible: el ave fénix en un círculo de los Defiant.

–Utilizan ese símbolo cuando pedimos un libro prestado, y la tinta de sourcestones es para los retiros confidenciales.

–Así que prestaron el libro a uno de los nuestros pero lo mantuvieron en secreto. ¿Crees que el bibliotecario mintió? –Preguntó Kira.

–No. No creo que lo sepa. Encontré este volumen bajo pilas de tomos olvidados desde lo días anteriores a la desaparición de su predecesor Checkharoth. Podemos confiar en los Icewatch.

Entonces Uriel miro hacia el titulo tachada del libro y sacudió la cabeza.

–Lo cual es bueno. Para ellos.

–Uriel… –Dijo Kira…


Pero de pronto el cuerno sonó una vez más: tres sonidos cortos y uno largo, se repitió dos veces. –Coloso–, dijo Kira. –Nos necesitarán–. Y se tele transportó hacia la sala de arriba y corrió hacia las puertas de la fortaleza, dejando a Uriel subiendo sola por las escaleras de hierro. Las puertas se rompieron hacia dentro antes de que llegara a ellas, haciendo que Kira esquivara las rocas desprendidas y las garras de un Coloso, cada una de ellas tan grandes como un hombre.

Para más información, visita la página web oficial de RIFT

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José luis (Ark)
Jefe Área de Noticias: Responsable de DC Universe Online, Final Fantasy XIV, Eve Online, Rift, Eden Eternal, Rusty Hearts, Aion, y Phantasy Star Online 2 en MMOGamer.es